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enero 24, 2012

Cobrar o no cobrar: ese es el dilema

Por Margarita Rangel Menchaca, Coordinadora de Oppenffisco, Openmex.

¿Debe el empresario asignarse una retribución económica por los servicios laborales que presta a su empresa? Sin duda, la respuesta es: ¡Sí!

El trabajo es un recurso indispensable en el ejercicio empresarial, por lo que cuenta con un valor monetario implícito, establecido por la oferta y demanda laboral existente en el país.

¿Cuál es el valor monetario del director de una empresa, de la recepcionista, de la persona de intendencia, del cobrador, del contador o el diseñador? Esto dependerá del giro y tamaño de la empresa, así como de los conocimientos y experiencia que el individuo brinde en su servicio, aunque también influirá la oferta de prestadores de servicio para una misma vacante.

Los socios que prestan sus servicios para beneficio de la empresa podrán destinar una porción del ingreso como retribución o, bien, considerarlo como aportación de capital. Sin embargo, no deben ignorar el valor monetario del trabajo brindado, dado que nuestra información expresaría de manera incorrecta el valor de los recursos laborales necesarios para el ejercicio empresarial, lo que derivaría en una valuación financiera engañosa de los resultados.

Existe otra razón para planear las retribuciones económicas que corresponden a los socios: satisfacer las necesidades económicas de los mismos.

Sin duda, muchos empresarios destinamos nuestros recursos a la actividad empresarial, con la finalidad de contar con una fuente de ingresos constante. Si no se planea la retribución justa que nos corresponde, derivará en que especulemos sobre la cantidad de recursos de los que podemos disponer, generalmente por encima de la cantidad real, lo que llevará nuestra empresa a la quiebra en el corto plazo.

Los empresarios que prestamos servicios a nuestra empresa recibiremos dos tipos de retribución:

1. Los dividendos que genere nuestra inversión.

2. El pago a los servicios que prestamos.

Los dividendos te serán cubiertos posterior al término del ejercicio (31 de diciembre), dado que hasta entonces sabrás a ciencia cierta a cuánto asciende la utilidad. El monto de los dividendos se calculará en función al margen neto de utilidad (porcentaje de ganancia después de impuestos) y a tu porcentaje de participación en la sociedad (capital que aportaste).

Algo muy importante que debes saber es que, si haces retiros parciales de dividendos previos al cierre del ejercicio, las utilidades se verán afectadas por “la doble tributación”; es decir, deberás pagar ISR por concepto de dividendos y por concepto de utilidad del ejercicio, ambas al 30%. Para evitarlo, es conveniente esperar, dado que una vez que aplicas el ISR del ejercicio a la utilidad, los dividendos ya no causan ningún impuesto.

¿Cuánto debemos pagarnos por los servicios prestados? Lo correcto sería el 1% del ingreso neto de la empresa, de esa manera destinaríamos el 99% restante a la operación y administración de manera efectiva. Sin embargo, es probable que cuando estamos iniciando el 1% no será suficiente, pero asignarnos un ingreso mayor generaría decremento patrimonial.

¿Qué actividad vamos a realizar? ¿Por cuántas horas? Asígnate un precio justo, investiga cuánto vale tu actividad para una empresa del tamaño de la tuya. Tal vez, eres el director general, la recepcionista, el vendedor, el administrador… Empieza por el ingreso más bajo, y ve creciendo a la par de tu empresa.

Antes de cubrir tu ingreso, cumple con todas las obligaciones, con el remanente. ¡Págate hasta por la cuota que habías planeado en un principio! Si no te alcanza, tienes dos opciones: acumular la deuda o registrar tu aportación a capital. En ambos casos, se genera la obligación por parte de la empresa para contigo.

enero 18, 2012

¿Cuánto destinar para la operación de la empresa?

Por Margarita Rangel Menchaca, Coordinadora de Oppenffisco, Openmex.

Fletes, comisiones de venta, salarios de vendedores, salarios de administrativos, renta, luz, despensa, pasajes, agua, papelería… se agrupan, entre muchos otros conceptos, en una cuenta denominada “gastos de operación”.

Por lo general, los empresarios destinamos un alto porcentaje de nuestra aportación inicial a la renta y decoración del espacio de trabajo y no planeamos los costos de los servicios que contrataremos, ni la cantidad y precio de las personas que colaborarán con nosotros. Sin embargo, de pronto nos encontramos en el local comercial más hermoso del mundo, rodeados de los más talentosos y carismáticos colaboradores, pero sin inventario para producir o comercializar.

Aún cuando existen diversas variables que determinan la cantidad máxima asignable a estos gastos, te sugerimos considerar el margen de contribución y volumen de ventas de tu empresa. El margen de contribución (ganancia bruta, diferencia entre el precio y el costo de ventas) debe distribuirse en cuatro conceptos vitales para tu organización:

1. Los gastos de operación.

2. La adquisición, mantenimiento y resguardo del activo fijo.

3. La investigación y especialización.

4. La utilidad deseada.

Si emplearas esta ganancia en sólo uno o dos de los conceptos, sin duda dejarías desprotegida tu empresa e imposibilitada para funcionar eficientemente.

Esto es, de cada 100 pesos que ingresan a tu empresa, “x” corresponden a lo que te costó lo que vendiste, por lo que 100-X es “la contribución marginal”, la cual se dividirá entre cuatro, en partes iguales.

(100-X)/4=asignación a gastos de operación.

Esta fórmula que vigila la equidad en la distribución del ingreso garantizará que tu empresa cuente con los recursos necesarios en el momento preciso.

Si emprendiste el camino de la mano de un importe mucho más alto para los gastos operacionales, sólo tendrás que nivelar la situación (reducir los gastos o incrementar la utilidad bruta); es decir, tu estrategia debe enfocarse a nivelar esta asignación.

Evalúa las posibilidades en cuanto a la disminución de los gastos y, del mismo modo, la de incrementar las ventas. Sin duda una asignación adecuada de los gastos permitirá a tu empresa sobrevivir, crecer y consolidarse en el mercado mexicano.

enero 16, 2012

¿Qué me conviene más: persona física o persona moral?

Por Mtra. Nashely Barrera García, Docente Academia de Derecho del Campus Ecatepec.

En el Derecho Fiscal existe un término conocido como empresa, considerando a las personas físicas y personas morales. Éstas contraen derechos y obligaciones, por lo que es importante definir a cada una.

La persona física (persona jurídica individual) es el ser humano, el hombre, en cuanto tiene obligaciones y derechos; es una sola persona.

Las personas morales (personas jurídicas colectivas) son los entes jurídicos creados por el Derecho, por lo que no tienen una realidad material o corporal (no se puede tocar como tal como en el caso de una persona física). Son dos o más personas físicas que integran a una persona moral, aunque también la pueden integrar varias personas morales.

Características de las personas físicas:

a. Personalidad jurídica. Es cuando se inicia su nacimiento, pero a partir de la concepción puede adquirir derechos con tal de que sea viable (capaz de vivir).

b. Fin de la personalidad. Es la muerte que constituye el fin de la personalidad. También con la ausencia, cuando se formula la presunción de muerte (que haya desaparecido y nadie lo encuentre), cesa la personalidad.

c. Capacidad. Es la aptitud para ser titular de derechos o sujeto de obligaciones; es la aptitud para ser sujeto activo o pasivo de relaciones jurídicas.

d. Nombre. Sirve para designar a una persona. El nombre más el apellido determinan en cada sujeto su identificación personal.

e. Domicilio. Lugar donde una persona se establece con el fin de residir.

f. Estado Civil. Es la situación jurídica concreta que guarda en relación con la familia, el Estado o la nación.

g. Patrimonio. Es el conjunto de bienes, derechos, obligaciones y dinero.

h. Nacionalidad. Es la pertenencia de un sujeto a un determinado espacio.

Características de las personas morales:

a. Personalidad Jurídica. Es definida como toda unidad resultante de una colectividad organizada de personas o conjunto de bienes y a los que, para consecución de un fin social durable y permanente, es reconocida por el Estado una capacidad de derechos patrimoniales.

b. Capacidad. Es la aptitud para ser titular de derechos y obligaciones.

c. Razón Social o Denominación Social. Es el nombre en el caso de las personas físicas y constituye un medio de identificación necesario para sus relaciones jurídicas.

d. Domicilio. Es el lugar donde se encuentra establecida su administración, aun cuando tengan sucursales. Si éste es el caso, el domicilio será en cada una de las sucursales.

e. Patrimonio. Es la capacidad, por el hecho de ser personas, de adquirir bienes, derechos, obligaciones y dinero.

En relación al patrimonio, es importante destacar que la persona física responde de sus obligaciones con el total de la misma; en cambio en una persona moral, de acuerdo a la clasificación de sociedades mercantiles, se establece el tipo de responsabilidad de los socios, la cual puede ser limitada, ilimitada o mixta. Por ejemplo, la sociedad anónima, que es constituida bajo una denominación social y su responsabilidad es limitada (hasta el monto de sus acciones o capital aportado), en el caso de un embargo sólo responde por el propio patrimonio de la sociedad mercantil.

Para poder establecer si me conviene ser una persona física o una persona moral, es importante conocer a nuestros clientes, saber cuál va a ser su objeto, el número de socios o, en su caso, si lo va a hacer de manera individual y por qué no quiere constituirse en una sociedad.

En ocasiones, nos encontramos con quien piensa que constituirse en una sociedad es muy costoso y que pedirle asesoría a un abogado puede generarle más gastos. Esto es totalmente falso, ya que lo que se logra con una asesoría es prevenir.

Algo que debemos crearle al cliente es la necesidad de nuestros servicios como abogados y, sobre todo, la conciencia de la responsabilidad que adquieren desde el momento en que celebran un acto de comercio, así como sus consecuencias legales desde el punto de vista fiscal, civil o laboral.

octubre 04, 2011

Mi experiencia en la Incubadora de Empresas

Por Ricardo Ávila, emprendedor de la Incubadora de Empresas de Atizapán de la UNITEC.

Mi ingreso a la Universidad Tecnológica de México (UNITEC), en septiembre de 1999, fue resultado de eventos fortuitos.

Yo estudiaba en la Preparatoria 6 “Antonio Caso,” de la UNAM, y consideraba que mis necesidades de estudios a nivel superiores estaban cubiertos, ya que tenía pase automático a la facultad. Mi plan era estudiar una ingeniería, egresar y buscar emplearme en alguna empresa, y permanecer ahí hasta mi retiro. Sin embargo, fue en ese año que tuvo lugar una huelga en la UNAM que, de inicio, me pareció una buena oportunidad para tener vacaciones, percepción que cambio después de cinco meses sin escuela y sin señales claras de que se reiniciaran las clases.

Fue entonces que comencé a analizar posibilidades de estudiar en una institución de educación superior privada. Así llegué al Campus Sur de UNITEC, donde tras presentar el examen de ingreso, los asesores me hicieron una propuesta que no pude rechazar: una beca por aprovechamiento.

Meses después, en 2001, junto con algunos compañeros y amigos de la carrera ingresamos a la primera convocatoria de la recién inaugurada Incubadora de Empresas en Negocios Electrónicos y Tecnología de Información de la UNITEC.

Debo confesar que, al principio, no teníamos ni idea de cómo comenzar a plantear una propuesta de negocio. De hecho, no teníamos bien definida la idea de negocio que presentaríamos. Pero fue a través de los cursos que tomamos y del respaldo de los asesores especializados que pudimos elaborar un plan de negocios, generar los indicadores financieros, definir y segmentar nuestro mercado meta, realizar el análisis FODA y los demás estudios de mercado y financieros que a nosotros, como ingenieros, nos eran totalmente ajenos y desconocidos.

Finalmente, llego el día de la exposición de nuestro plan de negocios ante el Consejo de Expertos, el cual evaluaría la viabilidad de la propuesta. Ese día fue la culminación de un largo periodo de preparación y sólo nos quedaba esperar la resolución del consejo para saber si pasaríamos a la etapa de incubación.

Cuando se publicaron los resultados, y supimos que nuestra idea había pasado a la etapa de incubación, estábamos tan emocionados que ni lo podíamos creer. Y para festejarlo, mi familia nos organizó una fiesta sorpresa en mi casa.

Al llegar a la Incubadora de Empresas de Atizapán todo estaba flamante, pues éramos la primera generación. Debo reconocer que ahí siempre contamos con el apoyo del C.P. Guillermo Vega Laing, su director, quien estaba al pendiente de lo que necesitábamos para madurar nuestra idea de negocio.

En la incubadora continuamos con la preparación y detallado del proyecto de negocio mediante cursos de programación en JAVA, de mercadotecnia, de finanzas, además de recibir la asesoría legal para la constitución de sociedades. También contábamos con un espacio donde trabajar, los equipos necesarios para el desarrollo de nuestra aplicación, el apoyo en labores administrativas y secretariales, por lo que nosotros únicamente teníamos que ocuparnos de trabajar.

En aquel entonces, la constitución legal de una sociedad nos parecía algo muy complicado y casi inalcanzable. Pero, poco a poco, y con el respaldo de la incubadora nos fuimos acercando a ese punto hasta que el 12 de septiembre de 2003 nos constituimos como persona moral.

Desde el inicio, nuestra idea de negocio estuvo orientada al mercado educativo. Hoy, a pesar de ya no continuar con los integrantes iniciales y de haber tenido que superar muchas adversidades, ofrecemos soluciones en administración escolar a instituciones educativas privadas que requieren mejorar su administración y organización interna, además de desarrollos a la medida para empresas que desean sistematizar sus procesos.

Gracias a la Incubadora de Empresas de la UNITEC mi plan de vida ha cambiado: pasé de querer emplearme en una empresa a formar una empresa que opera y genera empleos.

septiembre 05, 2011

¿Todavía no eliges tu opción a titularte?


Por Claudia Ruth Arias López, Coordinadora de la Incubadora de Empresas del Campus Ecatepec

La titulación de tu licenciatura es el broche de oro con el que cierras un ciclo de estudios, para ello puedes realizar este proceso al mismo tiempo que inicias tu propia empresa, la cual  al realizar la investigación y empezar a vender, automáticamente se libera tu titulación, así de esta forma estarás dando dos pasos importantes en tu vida, al tener tú propia empresa, fuente de trabajo y la obtención de el titulo de la carrera que estudiaste, de tal forma que podrás auto emplearte o bien tener un ingreso adicional por la creación de tu propia empresa.

Culmina tu licenciatura con la titulación asegurada cumpliendo el sueño de ser tu propio jefe, dicho camino emprendedor te dará la satisfacción de haber creado una empresa que además de formar parte de tu patrimonio habrá sido el motivo de iniciarte en el ámbito profesional como un profesionista titulado.

Esta forma de titulación la puedes llevar a cabo a través del área de Incubadora de Empresas de tu campus, el proceso tiene una duración de 8 a 12 meses dependiendo el tipo de empresa que tengas en mente y la Incubadora te brinda apoyo a ti y a tu equipo emprendedor en la creación de empresas basadas en una idea de negocio innovador y con factibilidad de éxito en el mercado.

Transforma tu esfuerzo en una realidad y crea tu propia empresa con nuestro apoyo, nosotros te damos las herramientas que necesitas ofreciéndote asesoría en todas las áreas como finanzas, mercadotecnia, administración, entre otras, también contamos con el equipo necesario para que desarrolles tu plan de negocio dentro de Incubadora de Empresas.

agosto 29, 2011

La tecnología intermedia en los negocios

Por Mtra. Sonia Romero, Profesora Campus Cuitláhuac de la UNITEC

Hoy en día, las empresas que no se desarrollan mediante un proceso de incubación registran una mayor tendencia al fracaso. La incubación busca, de manera general, el crecimiento basado en la innovación y desarrollo tecnológico, así como conseguir mayores posibilidades de éxito, generación de fuentes de empleo y la consolidación rentable de los negocios.

Las empresas creadas bajo el diseño de tecnología intermedia incorporan elementos innovadores y acordes a las tendencias tecnológicas evolutivas, por lo que deben vincularse con instituciones educativas, fuentes generadoras de proyectos, aceleradoras empresariales y grandes empresas o redes de innovación.

Las empresas que involucran mecanismos de operación semi especializada o que tienen procesos tecnológicos no desarrollados en su totalidad son consideradas como incubadoras de tecnología intermedia.

En nuestro país, existen 25 modelos de incubación aprobados por el Consejo Nacional de Incubadoras. De las 209 incubadoras de negocios que operan a nivel nacional, 141 son de tecnología intermedia.

Dentro de la actividad económica, encontramos los siguientes tipos de negocio que pertenecen a este rubro:

- Empresas de reciclaje y recolección de residuos no peligrosos.
- Agroindustria.
- Procesadoras de alimentos.
- Energías renovables.
- Desarrollo de aplicaciones básicas de software.
- Desarrollo de redes simples de tecnologías de información.
- Telecomunicaciones y software semi especializados.
- Diseño y producción de material multimedia y aplicaciones Web.

Diferentes estudios realizados por el Sistema Nacional de Incubación de Empresas han arrojado los siguientes datos:

- 43% de estos negocios mueren por errores administrativos y desconocimiento del mercado.
- 24% por tropiezos financieros.
- 24% por problemas fiscales.
- 16% por obstáculos relacionados con las ventas y cobranza.

Podemos decir, entonces, que el apoyo al talento emprendedor, la creación de eficiencia colectiva a través de capital semilla, la formación de emprendedores, los proyectos de innovación, consultoría, asesoría, laboratorios de innovación y los modelos sistemáticos para la creación de empresas, son los ejes rectores de la tecnología intermedia en los negocios.

De igual manera, una empresa incubada en este modelo representa la oportunidad de poder calificar como un prospecto de proyecto financiable por parte del gobierno federal, estatal o municipal o, bien, ser un candidato seleccionado por empresas públicas y privadas que destinan fondos para el apoyo de emprendedores y sus ideas.

agosto 16, 2011

La imagen y tu negocio

Por Horacio Gabriel Mendoza Córdova, Consultor especializado en Marketing Estratégico y Desarrollo Humano. Mendoza Córdova & Asociados.


Más del 90% de las empresas trasnacionales a nivel mundial iniciaron, algún día, siendo empresas familiares. Y no se quedaron ahí; dieron el siguiente paso... Se profesionalizaron en todos los sentidos: imagen, procesos, operación, logística, ventas, investigación y desarrollo, entre otros aspectos.

En México, alrededor del 85% de los nuevos negocios desaparecen durante los dos primeros años. La causa principal es porque no tienen el conocimiento adecuado y, menos aún, lo aplican para obtener el resultado deseado.

La imagen de la empresa es un factor clave en el éxito, aunado a la administración, operación y a la planeación de todo negocio.

Pero, ¿por qué es importante la imagen en mi negocio y, más aún, si este es pequeño?

Por una sencilla razón: Porque en ventas, la gente compra primero gente; luego, entonces, compra productos y servicios.

Revisemos este razonamiento básico: Tu empaque es parte de tu imagen; tu imagen es parte fundamental de cómo eres percibido por tus clientes; de tu percepción depende tu credibilidad; y de esta última depende que te compren o no te compren.

La imagen, en el mundo de los negocios, no se limita a aspectos de diseño como se refleja en un manual de identidad corporativa, el cual es el documento más ambicioso de índole empresarial en lo relativo al diseño.

La imagen integral de una empresa se extiende y se lee en:

- Sus productos tangibles o no tangibles, en cuanto a su calidad funcional y calidad de ajuste a especificaciones.

- Su marca, su logotipo, su tipografía, sus colores y en "n" expresiones gráficas más que podríamos citar.

Pero algo que trasciende de manera clave y en verdad marca la diferencia es su gente, en lo relativo a su presencia , habilidad, capacidad, eficacia, efectividad, criterio, responsabilidad, honestidad, profesionalismo, pro actividad, compromiso, lealtad, confiabilidad, disposición y, por supuesto. en su lenguaje verbal y no verbal.

agosto 02, 2011

Cursos Gratuitos para emprendedores en la UNITEC

La Incubadora de Empresas del Campus Atizapán de la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) te invita a participar en sus cursos gratuitos.

Consulta los temas y fechas. Previamente registra tu asistencia al teléfono 5366-7500 ext. 55952 o al correo electrónico arojasna@mail.unitec.mx

¡Te esperamos!



agosto 01, 2011

Creer, crear y croar

Por Jaime Neftalí Martínez Hernández, Profesor del Campus Sur

“Creer posible algo es hacerlo cierto.”

Friedrich Hebbel

“La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue.”

Sir Francis Bacon

“Volver a ver reverdecer la fe de ser y creer en crear y croar y croar…”

Oliverio Girondo

Los mexicanos, fieles seguidores al espíritu fiestero que nos caracteriza, siempre -o casi siempre- atendemos invitaciones, pero pocas veces entendemos a cabalidad eso que la mayoría llama coincidencia. En realidad, frecuentemente confundimos causalidades con casualidades.

En días pasados, una amiga cercana refería declaraciones retóricas del Secretario de Educación Pública: “Y Lujambio habló de emprendedurismo. ¡Esa palabra ni existe!”, decía. “¡Claro que existe!”, le repliqué con firmeza.

Las palabras nacen cada vez que uno las nombra y se les da significado permanente a través del uso y abuso en la práctica cotidiana.

Emprendedurismo es todo aquello que nos lleva a aventurarnos, con afán y locura, a forjar nuevas empresas de vida, a crear nuevas oportunidades y realidades, entre la razón y el corazón.

Existe un potencial emprendedor en cada uno de nosotros, en los nacidos en este afortunado país de majestuosas raíces prehispánicas, incluso precolombinas. Somos mucho más que triunfos de ocasión o fenómenos mediáticos originados en “garbanzos de a libra” que ocasionalmente triunfan en tierras propias y extrañas.

Hurgar en el panorama que a cada uno antecede, encontrar razones y motivos para mostrar y demostrar el propio talento, las veladas virtudes, las ansiadas fortalezas.

Volver a creer…, a creer en serio y en serie; recuperar la fe en nosotros mismos. Creer en México como país de emprendedores, de exitosos empresarios de su propia vida, de seres autogestivos que miran y observan el panorama mundial arropados por esa dignidad y gallardía que nos corresponde por ser herederos de una civilización histórica, no necesariamente histérica. Potenciar habilidades, neutralizar debilidades.

Pero no sólo creer y dejar los sueños en manos de otros, de terceros sin caras ni nombres. No sólo creer y dejar el vuelo para otro tiempo, para los archivos del hubiera; ese síndrome tan nacional de planear y no aterrizar.

Después de creer es imperativo crear…, materializar las ideas, darle pauta y armonía a los sueños; saber caer, aprender a levantarse, administrar la realidad.

Una vez que se crea, que se tienen hechos y datos, evidencias y argumentos, es justo y necesario croar…, dar a conocer lo creado, dignificar el esfuerzo propio, para ser y parecer, para estar y perdurar.

Abundan ejemplos de personas físicas y morales, que ocupan la mayor parte de su tiempo en croar sin crear, entes multicolores que vociferan lo no hecho, lo no alcanzado, lo no creado.

Triste es ver a jóvenes estudiantes en carreras universitarias a quienes no les motiva el más mínimo sentido de identidad profesional; compatriotas que trabajan “porque no hay de otra”; amantes de nostalgias y melancolías que no cierran ciclos, personas que sólo se mecen y se dejan caer; individuos que crean sin creer.

La propuesta, entonces, es atender y entender el orden señalado: primero creer, para luego crear y, en sintonía exacta y merecida, croar y croar…

julio 18, 2011

Cursos gratis para emprendedores

La Incubadora de Empresas del Campus Atizapán de la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) te invita a participar en sus cursos gratuitos.

Consulta los temas y fechas. Previamente registra tu asistencia al teléfono 5366-7500 ext. 55952 o al correo electrónico arojasna@mail.unitec.mx

¡Te esperamos!

julio 13, 2011

La importancia de hacer un buen plan de negocios

Por Édgar Vargas González, egresado de la UNITEC y emprendedor

Después de 10 años de trabajar como contador en una empresa - una década de “trabajo ejemplar”, decían mis anteriores jefes-, la organización tomó un nuevo giro y despidió a decenas de empleados, entre ellos a mí.

“De qué viviré ahora, si nunca he trabajado en otra cosa que no sea la contabilidad”, me preguntaba una y otra vez.

Si bien hacía tiempo que rondaba en mi cabeza la idea de un negocio propio, era un hecho que no sabía cómo llevarlo a cabo. “Si nunca había tomado la decisión de autoemplearme, ¿cómo hacerlo ahora?”, me cuestionaba. Además, dudaba sobre la posibilidad de arriesgar el dinero de mi liquidación.

Decidí desempolvar algunos de mis apuntes de la universidad y me di cuenta de que había muchos aspectos que ya no recordaba. También sabía que había otros temas necesarios para poner en marcha un negocio, pero que nunca los había visto en la escuela.

Mientras tanto, buscaba trabajo y con los gastos del día a día, el dinero comenzaba a disminuir. Entonces, mi mayor temor fue llegar a un momento en el que el dinero ya no fuera suficiente para iniciar mi empresa.

Recordé que en mi universidad existía una Incubadora de Negocios. A pesar de nunca haber asistido y ni siquiera saber en qué edificio del campus se ubicaba, sí recordaba que muchas veces nos ofrecieron apoyo para formular un plan de negocios si teníamos alguna idea para emprender.

Acudí a la incubadora y me sorprendió la gama de servicios que ofrecía y, más aún, que los costos eran muy bajos. “Esta era la oportunidad para elaborar mi plan de negocios”, me dije.

Hacer un plan de negocios parece una tarea fácil a simple vista, pero realmente no lo es. Creo que si no hubiera recibido la asesoría adecuada, no sólo no estaría percibiendo actualmente muchos más ingresos que en mi trabajo anterior, sino que también pude haber arriesgado a perder el patrimonio con el que contaba.

En el plan de negocios se establecen los lineamientos fundamentales con los que tu empresa iniciará operaciones. Además, contempla desviaciones o problemas con los que pudieras enfrentarte.

Si no tienes los conocimientos, acércate a expertos que puedan ofrecerte asesoría para la elaboración de tu plan de negocios, pues son los cimientos de tu empresa.

julio 11, 2011

¿Es necesario hacer un plan de negocios para mi empresa?

Por Universidad Tecnológica de México

Si estás pensando en una empresa que crezca contigo, que pueda interesarle a otros inversionistas y que sea un negocio al que instituciones crediticias le brinden capital, la respuesta es sí. Sí requieres un plan de negocios.

Piensa en tu plan de negocios como el documento que respalda la existencia de tu empresa y la claridad de sus fines. Además, una vez que tu empresa esté constituida, tu plan de negocios será la guía para la toma de tus decisiones empresariales más importantes.

La operación de las pequeñas y medianas empresas suele estar sujeta a decisiones que toman unas cuantas personas, pero estas decisiones no pueden ser de criterio personal; deben de estar basadas en las necesidades estratégicas de la empresa, las cuales están plasmadas en el plan de negocios.

El próximo viernes 15 de julio te compartiremos los puntos clave que debe de tener todo plan de negocios. Por el momento, te adelantamos algunas razones para elaborar un plan de negocios antes de poner en marcha tu empresa:

  • Viabilidad: Debes de poner a prueba todas las interrogantes para considerar la existencia de tu empresa, como si el mercado es adecuado, si lo proyectado para tu personal y tus instalaciones será suficiente para satisfacer tu demanda de servicio, si el lugar en el que estás pensando laborar cumple con las necesidades tanto de tu personal como de tus clientes, entre otros.
  • Capital: Un plan de negocios bien estructurado es la clave para atraer a nuevos socios, inversionistas o instituciones que te proporcionen capital semilla o créditos.
  • Inversiones innecesarias: Teniendo claras las necesidades de tu empresa, podrás prever inversiones en recursos humanos y materiales. Asimismo, podrás evitar gastos innecesarios para los fines de tu negocio.
  • Evaluación de desempeño: Cada vez que lo requieras, podrás verificar si tu empresa está operando y creciendo como lo habías previsto o si debes redireccionar algunas estrategias.

Es verdad que tu plan de negocios debe de contener muchos datos duros, tanto en el tema del capital de inversión, los ingresos, egresos, proyección de ganancias y de costos, entre otros. Sin embargo, también debe de tener un robusto apartado cualitativo, en donde estén plasmadas las propuestas comerciales y de operación.

El cuidado que pongas a la elaboración de tu plan de negocios será retribuido con el tiempo, a medida que su contenido te facilite la toma de decisiones que permitan crecer a tu negocio.

julio 08, 2011

Jornada Profesional "Importancia del Análisis de Negocios"

Acude a la Jornada Profesional "Importancia del Análisis de Negocios para la Dirección Exitosa de Proyectos", que se llevará a cabo en el Campus Atizapán de la UNITEC.

La cita es en el Auditorio del campus, a las 18:30 y la jornada de trabajo cerrará a las 21:5 horas. El evento otorga 4 PDUs para los interesados en certificaciones de Administración de Proyectos.

Informes y preregistro en al teléfono 5366-7500 ext. 55037

** Haz clic aquí para ver la imagen en mayor tamaño **



junio 20, 2011

¿Qué son las incubadoras de empresas?

Por Arizvé Rojas Navarro, Coordinadora de la Incubadora de Empresas del Campus Atizapán de la UNITEC

En la década de los 90, en México comenzó a impulsarse un mecanismo que buscaba ayudar a los emprendedores a generar nuevas empresas, brindándoles apoyo para formalizar su negocio de manera legal y profesional, con el objetivo de minimizar sus riesgos e incrementar sus posibilidades de éxito. Así nacieron las incubadoras de empresas o incubadoras de negocios.

Las incubadoras se dividen en tres categorías: tradicionales, de tecnología intermedia y de alta tecnología. Sin embargo, actualmente también ya comienza a popularizarse una nueva categoría: las sociales.

El factor determinante en estas categorías es el tipo de negocios que ayudan a crear y, por consecuencia, el monto de los capitales semilla que pueden conseguir para apoyo de los emprendedores.

En el territorio nacional existen más de 500 incubadoras avaladas por la Secretaría de Economía. La mayoría de ellas operan dentro de centros universitarios o tecnológicos y, el resto, lo hacen bajo capitales privados o pertenecen al gobierno de las diferentes entidades federativas.

De acuerdo con el tipo de negocio que desees emprender y del tipo de incubadora que selecciones para que apoye a tu empresa, serán los requisitos, los lineamientos, los costos y los beneficios que obtendrás.